LAS PILCHAS GAUCHAS
La tradición o tratar de encararla, es pura historia, la de nuestro pasado y tal como fue en realidad, y a enojo de muchos "Tradicionalistas", han creado un traje gaucho más de utilería que real, un traje que llena los ojos del espectador, pero atenta contra la verdad y crea un concepto equivocado del mismo.
En general, los que somos de una ciudad estamos convencidos de que conocemos la vestimenta gaucha, -y hasta muchos "tradicionalistas"- nos han presentado y dentro de una gama variada, acaso sinceramente, lo que fue el traje gaucho.
Con la documentación existente y la de viajeros escritores, se comprueba que siempre y en todas las regiones, los colores vivos fueron característica principal en el vestido campero de ambos sexos, el negro y toda la escala de tonos oscuros, correspondían más al traje de lujo –que no estaba al alcance de todos-.
La documentación en mi poder trata de aclarar de donde salió el gaucho que vemos vestido de negro de pies a cabeza, y la data es de 1880.
Aunque usted le cueste creerlo, el origen de esa vestimenta es el "CIRCO", -si- así es, para ese entonces el gaucho, en su verdadera acepción, casi había desaparecido, anulado por la propiedad, el alambrado y las tranqueras que modificaban la campaña. El circo lo revivió, creó un gaucho para la pista, un hombre moralista, pozo de sabiduría y experiencia. Para el circo el color negro hacía un contratono con la blanqueza de los calzoncillos cribados, el pañuelo del cuello, en fin, cuestiones escénicas más que deformar la verdad, pero lo malo de esto fue que el espectador creyó estar frente a la realidad y cuando lo encarnó para rendirle homenaje lo hizo como lo había conocido en la ficción.

















